SOLEMNIDAD DE CORPUS CHRISTI - 2022

(Se sugiere para los días previos o también quizás usar algún momento o parte el día de la festividad)

Somos la Iglesia de la Eucaristía

Les proponemos este subsidio como preparación para la Solemnidad de Corpus Christi. El Sínodo nos ha dejado como una prioridad la necesidad de “Celebrar juntos la fiesta de la fe impregnando nuestra ciudad de la vida nueva de Jesús y la alegría del Espíritu Santo”. Por eso proponemos este subsidio, no sólo como preparación a la Solemnidad de Corpus Christi sino como una oportunidad para encontrarnos como hermanos y adorar a Jesús Vivo y presente en la Eucaristía. Será también la oportunidad de generar un doble movimiento, por un lado presentar a Jesús las diferentes realidades que conviven en nuestra ciudad, por otro lado invitar a los hermanos, protagonistas de esas realidades a participar de un encuentro con el Señor.Dios sabe de fragilidades, el pesebre y la cruz así lo acreditan. Su presencia amorosa en la Eucaristía lo confirma. Las fragilidades de nuestra ciudad no le son ajenas, antes bien, las abraza y habita para re-significarlas.

Hoy nos ponemos a sus pies para salir a caminar juntos las calles de una ciudad necesitada de su presencia amorosa. Nos encontramos para salir al encuentro de otros hermanos. Rezamos por aquellos que no saben cómo hacerlo.

Preparamos un lugar. Te proponemos buscar un lugar que sea visible para los que no suelen entrar en el Templo. También podemos hacer una conexión a través de las redes sociales para compartir el momento con otros hermanos que no puedan acercarse personalmente. En realidad sólo hace falta una mesa, la palabra, una vela y la custodia que guarda a Jesús Sacramentado.

 

Animación: El guión que ofrecemos es sólo una guía. Si en tu comunidad ya disponen de otra pueden usarla tranquilamente o bien tomar de esta propuesta aquello que les resulte significativo. Pueden buscar canciones que los ayuden en cada momento, en caso de no disponer de alguien que cante en vivo, conviene utilizar material grabado y previamente seleccionado. El animador deberá no solamente leer el guión sino procurar que todos los presentes se sientan protagonistas del momento de adoración. Rezamos con la gente, son importantes los espacios de intenciones espontáneas. El animador procurará también propiciar los espacios de silencio que favorezcan el diálogo profundo con el Señor.

1° Momento: Recibimos al Santísimo

Preparamos el corazón escuchando algún canto de adoración. Sugerencia:https://www.youtube.com/watch?v=Wj8KmtWLKUE

 

Aclamación Eucarística (de rodillas):

Ministro: “Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar”

Asamblea: “Sea por siempre bendito y alabado Jesús Sacramentado”

Gloria al Padre…

(Esta aclamación puede repetirse 3 veces)

 

Invocación al Espíritu Santo:

Ven, Espíritu Divino, manda tu luz desde el cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.

 

Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo, tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.

 

Entra hasta el fondo del alma, divina luz y enriquécenos. Mira el vacío del hombre, si tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento.

 

Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma al espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero.

 

Reparte tus siete dones, según la fe de tus siervos; por tu bondad y tu gracia, dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.

2° Momento: Adoramos en silencio a Jesús presente en la Eucaristía.

(Nota para el animador) Sugerimos entregar copias de las Alabanzas al Dios Altísimo escritas por San Francisco de Asís de modo tal que aquel que no se encuentre cómodo con el silencio pueda hacer suya esa oración.

Alabanzas al Dios Altísimo

Tú eres santo, Señor Dios único, que haces maravillas.

Tú eres fuerte, tú eres grande, tú eres Altísimo.

Tú eres Rey omnipotente.

Tú eres Padre santo, Rey del cielo y de la tierra.

Tú eres Trino y Uno, Señor Dios de los dioses.

Tú eres el Bien, todo el Bien, el sumo Bien, Señor Dios vivo y verdadero.

Tú eres Amor, tú eres Caridad.

Tú eres Sabiduría, tú eres Humildad, tú eres Paciencia.

Tú eres belleza, tú eres Seguridad, tú eres Paz.

Tú eres Gozo y Alegría, tú eres nuestra Esperanza.

Tú eres Justicia, tú eres Templanza, tú eres toda nuestra Riqueza.

Tú eres Belleza, tú eres Mansedumbre.

Tú eres Protector, tú eres nuestro Custodio y Defensor.

Tú eres Fortaleza, tú eres Refugio.

Tú eres nuestra Esperanza, tú eres nuestra Fe.

Tú eres Caridad, tú eres nuestra Dulzura.

Tú eres nuestra Vida eterna, grande y admirable Señor,

Dios Omnipotente, misericordioso Salvador».

 

Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Lucas

En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar al gentío del reino de Dios y curó a los que lo necesitaban. 

Caía la tarde, y los Doce se le acercaron a decirle: «Despide a la gente; que vayan a las aldeas y fincas de alrededor a buscar alojamiento y comida, porque aquí estamos en descampado.» 

Él les contestó: «Denles ustedes de comer.» 

Ellos replicaron: «No tenemos más que cinco panes y dos peces; a no ser que vayamos a comprar de comer para todo este gentío.» 

Porque eran unos cinco mil hombres. 

Jesús dijo a sus discípulos: «Díganles que se sienten en grupos de unos cincuenta.» 

Lo hicieron así, y todos se sentaron. 

Él, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición sobre ellos, los partió y se los dio a los discípulos para que se los sirvieran a la gente. Comieron todos y se saciaron, y recogieron las sobras: doce canastos. 

 

Palabra del Señor.

 

Silencio (podemos poner una melodía instrumental).

Sugerimos: https://www.youtube.com/watch?v=3fVF49dOXtw

4° Momento: Reflexionamos a partir de la Palabra de Dios

Caminamos juntos para que la vida en Buenos Aires sea celebración y fiesta de la fe (DT 124-157)

Somos la Iglesia de la Eucaristía. Sin el fuego de la celebración eucarística no habrá la necesaria espiritualidad de comunión, para anunciar que Cristo está presente y cercano a todos en la ciudad. Somos lo que celebramos. (DF)

Señor Jesús, hoy tu Palabra nos invita a celebrar que, confiando en Vos, aquello que parece pequeño o insignificante, de tu mano se transforma en alimento que sacia.

Cinco panes y dos peces, casi nada. El don puesto al servicio se multiplica por obra de tu Amor.

Queremos recorrer con el corazón los rincones de nuestra amada Ciudad de Buenos Aires y presentártelos. Sabemos que vos nos dirás una vez más “Denles ustedes de comer”.

Acá tenemos nuestros corazones, como cestas que se ponen al servicio para llenarnos de Vos y compartirte con los demás.

Silenciohttps://www.youtube.com/watch?v=wiKvesSBrWI 

(Nota para el animador) Encontrarán algunas intenciones de cada Vicaría, al finalizar cada una de ellas pueden agregar las que consideren necesarias teniendo en cuenta la realidad vicarial.

 

A cada intención respondemos: ¡Quedate con nosotros, Señor!

Igual que los discípulos de Emaús, hoy te descubrimos cercano y caminando junto con nosotros. Nos invitás a recorrer la ciudad anunciando tu amorosa cercanía.

Desde la Vicaría Flores traemos el clamor de tantos hermanos vulnerables, con sus vidas partidas por el sufrimiento cotidiano. Te pedimos Señor no pasar de largo frente a ellos, te pedimos caminar con ellos, reconocerlos hermanos y compañeros de camino. Enséñanos a abrazar la fe sencilla y profunda que habita sus hogares.

Oremos: ¡Quedate con nosotros, Señor!

La Vicaría Belgrano nos regala el contacto con la creación, sus parques y jardines nos permiten disfrutar del sol y celebrar la vida. La risa de los niños jugando, la ternura de los abuelos sonriendo, la alegría de los jóvenes, los paseos en familia, nos recuerdan que habitamos todos una misma casa. Te pedimos Señor que acrecientes nuestro compromiso con el cuidado de la casa común. Regálanos un corazón agradecido capaz de alabarte por todo lo creado.

Oremos: ¡Quedate con nosotros, Señor!

Vicaría Devoto nos presenta la realidad de la pastoral carcelaria. Te presentamos el trabajo de los agentes de pastoral que circulan día tras día los pasillos de la cárcel anunciando a viva voz tu infinita misericordia. Sobre todo te presentamos la vida y los corazones de los hermanos que cumplen una condena. Abre nuestros corazones Señor, para que sepamos hacerles lugar en nuestras comunidades, en nuestras vidas, en nuestra sociedad el día que recuperen su libertad.

Oremos: ¡Quedate con nosotros, Señor!

La Vicaría Centro se presenta ruidosa, apurada, epicentro de alegrías y reclamos. Entre sus calles escuchamos el clamor por una justicia que en muchos casos sigue siendo “demasiado largamente esperada”. Su casco histórico nos recuerda que somos protagonistas de una historia común. Te pedimos Señor que acrecientes nuestro compromiso social y nos animes a participar activamente para iluminar con el Evangelio aquellos espacios que promuevan acciones por el bien común.

Oremos: ¡Quedate con nosotros, Señor!

(Nota para el animador) Nuestra comunidad también está inserta en un barrio que tiene muchas realidades para acompañar. Es importante que en este momento de la oración comunitaria podamos recordar escuelas, hogares, hospitales, centros de trabajo con discapacitados, pastorales específicas propios de nuestro territorio y presentarlos de modo espontáneo como intenciones particulares o comunitarias.

Oremos: ¡Quedate con nosotros, Señor!

 

Rezamos juntos el Padre Nuestro

 

6° Momento: María acompaña nuestro caminar

María es la Madre que nos reúne como Familia de Dios y el Modelo que inspira una Iglesia evangelizada y evangelizadora (DF).

En un momento de silencio contemplamos el paso de María por nuestra ciudad, bajo su nombre y amparo se encuentran muchísimas parroquias, colegios, centros de salud, etc.

Pidiéndole a la Madre que vele siempre por sus hijos la saludamos diciendo: Dios te Salve, María…

 

7° Momento: Despedida

Rezamos juntos la ORACIÓN DE LA IGLESIA SINODAL EN LA ARQUIDIOCESIS DE BUENOS AIRES propuesta por el Consejo de Implementación del Sinodo.

 

Padre Misericordioso, queremos escuchar la Palabra de Tu Hijo,

como la recibimos durante nuestro Sínodo.

 

Que tu Espíritu de Amor nos impulse a ser misioneros misericordiosos

caminando juntos para renovar la Misión en Buenos Aires.

 

Danos tu Luz para que hagamos realidad las propuestas del Sínodo

en  todas nuestras comunidades y espacios pastorales.

 

Madre del Buen Ayre, acompáñanos en este camino.

 

San Martín de Tours, ruega por nosotros.

 

 

Amén

 

 

En un momento de silencio nos despedimos de Jesús agradeciendo desde lo profundo del corazón este rato compartido.

 

Ministro: Bendito sea Dios

Ministro: Bendito sea su santo nombre.

Ministro: Bendito sea Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre.

Ministro: Bendito sea el nombre de Jesús.

Ministro: Bendito sea su sacratísimo corazón.

Ministro: Bendita sea su preciosísima sangre.

Ministro: Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.

Ministro: Bendito sea el Espíritu Santo consolador.

Ministro: Bendita sea la excelsa Madre de Dios, María Santísima.

Ministro: Bendita sea su santa e inmaculada concepción.

Ministro: Bendita sea su gloriosa asunción.

Ministro: Bendito sea el nombre de María, Virgen y Madre.

Ministro: Bendito sea San José, su castísimo esposo.

Ministro: Bendito sea Dios en sus Ángeles y en sus Santos.

 

En caso de contar con la presencia de un sacerdote podemos pedir la bendición con el Santísimo.

(Nota para el animador) El final de la celebración puede ser una gran oportunidad para un gesto fraterno. Se puede proponer un saludo personal entre quienes participaron, un saludo particular para quienes hayan estado presentes desde medios virtuales, el agradecimiento a quienes colaboraron, la bienvenida y el reconocimiento a los que vemos por primera vez, etc.