Portada » Así se vivió la Misa Jubilar de Niños

Así se vivió la Misa Jubilar de Niños

por prensa_admin

La Vicaría de Niños celebró la Misa Jubilar de Niños en el estadio Parque Roca bajo el lema «Con Jesús en el corazón compartimos la esperanza». Cerca de 6000 personas de las comunidades parroquiales, niños y niñas, sacerdotes de la arquidiócesis y los obispos de Buenos Aires, se hicieron presentes en esta gran fiesta.

La Santa Misa estuvo presidida por Mons. García Cuerva, quien a la luz del Evangelio, destacó: “En todas las personas que sufren, en todas las personas que la están pasando mal, en todas las personas que tienen problemas, ¿Quién está? Jesús”. Y agregó: “Jesús está en todas las personas, especialmente en las que están sufriendo, en las que necesitan ayuda. Y entonces, cada vez que hacemos algo por esas personas, lo estamos haciendo por Jesús”.

Luego subrayó: “Y hoy, en la representación que vimos, Jesús cura a una mujer que no podía caminar, y a una persona que no podía que no podía ver. Y a las dos personas los toca. Los toca porque muchas veces, para ayudar a los demás, tenemos que usar manos”.

Hay gente que usa las manos para pegar y cierra el puño y golpea. Para señalar y acusar o meterse en la vida de los demás y decir a veces cosas muy duras, y juzgar y condenar” mencionó y agregó: “No queremos ser de los que usan las manos para señalar a los demás, criticar, hacer bullying y reírnos de los otros. No queremos usar nuestras manos para amenazar a nadie. Tampoco queremos que nuestras manos queden en el bolsillo sin hacer nada”.

Dar una mano

Todos nosotros queremos dar una mano, porque dando una mano a los demás, ayudamos a Jesús, porque Jesús está en todas las personas” Reflexionó y enfatizó: “Lo que nosotros queremos usar es nuestras propias manos para ayudar a los demás. Cuando la mano está abierta puede acariciar, puede abrazar, puede ayudar, puede hacer algo por las demás personas, como hoy Jesús lo hizo por la mujer que no podía caminar y por el ciego” reflexionó.

También invitó: “Seamos siempre chicos y grandes, cristianos de manos abiertas, que quieren dar una mano y que entre todos queremos transformar el mundo. Porque nadie puede solo en la vida, nos necesitamos. Acuérdense chicos, que a través de las manos podemos ayudar a los demás, podemos demostrar cuánto Jesús nos quiere”.

Gestor de amor y esperanza

Luego exclamó: “Tenemos que estar atentos, y a través de nuestras manos y de gestos de amor, contagiamos esperanza. Contagiamos esperanza a muchos que están tristes, a muchos que creen que está todo perdido, a muchos que no dan más. Cuando crezcan no se olviden de esta Misa, no se olviden que el mundo necesita de sus manos, que el país necesita de sus manos, que tu familia necesita de tus manos, que el barrio necesita de tus manos, para que todo cambie, para que todo sea mejor, para que podamos darnos cuenta que ayudando a los demás, ayudamos a Jesús”.

Para concluir enfatizó: “Que Jesús nos dé a todos manos que contagien mucho amor, especialmente para aquellos que más necesitan esperanza”.

Banner antes del título

También te interesará

Dejar comentario

Holaaaaa