A ra铆z de la divulgaci贸n en medios nacionales de la sospecha sobre la buena fama de miembros del presbiterio y del episcopado de la arquidi贸cesis de Buenos Aires, el cardenal Mario Poli envi贸 una misiva a sacerdotes, consagrados y laicos porte帽os con el objetivo de 芦desagraviar tal infamia, montada sobre denuncias subjetivas y calumniosas, muy lejos del espi虂ritu evange虂lico que debiera reinar entre los cristianos禄.
芦Dirijo estas palabras con el convencimiento de que se trata de personas i虂ntegras, entregadas cada una de ellas a su tarea pastoral en el lugar donde la Iglesia los destino虂 a servir, y me consta que, en la sobreabundancia de su generosidad, han prestado no pocos servicios a esta Curia metropolitana desde hace muchos an虄os禄 a帽adi贸 el arzobispo.
芦Ellos cuentan con mi total confianza, como todos los buenos pastores que en el anonimato de sus responsabilidades, se gastan y desgastan por llevar el Evangelio y celebrar los sacramentos, y asi虂 hacer presente la Iglesia de Jesu虂s entre los porten虄os禄 concluy贸 el cardenal Poli.
