Portada » La Arquidiócesis de Buenos Aires: una Iglesia que comunica

La Arquidiócesis de Buenos Aires: una Iglesia que comunica

por Justina Kleine

Dejar una huella en la historia de la Ciudad de Buenos Aires, una evidencia del paso y la actividad de una Iglesia Viva, integrada al pueblo y a la cultura porteña; un vínculo cercano, cotidiano, que intenta mostrar a cada persona que otro mundo es posible, que comunicar es, también, mostrar lo bello, lo verdadero y lo esperanzador de la compleja red que es la sociedad.

Todo esto y mucho más es el don que deja el conjunto de medios y herramientas de comunicación, difusión e información de la Iglesia Arquidiocesana de Buenos Aires desde inicios del siglo XX.; este mes celebra, junto a toda la Iglesia, la Jornada Mundial de las comunicaciones sociales que se llevará a cabo el 26 de mayo, día de la Ascensión del Señor, y recuerda los canales de comunicación en los que dice «presente».

Con la evolución de las tecnologías en imprenta, transmisión radiofónica y televisiva, producción audiovisual y las infinitas posibilidades del Internet, la Iglesia porteña ha ido sumando, adaptando y modernizando medios de comunicación para poder estar más cerca de las personas de un modo nuevo.

Una de las primeras herramientas de comunicación del Arzobispado fue la Revista Eclesiástica, que derivó finalmente en el Boletín Eclesiástico que perdura hasta la actualidad, ofreciendo, en un formato impreso en papel, informaciones relacionadas al clero, actividades pastorales, homilías y actualidad de la Iglesia universal, continental y diocesana.

Un formato que no solo permite dar una información general sobre la marcha y el desarrollo del itinerario de la Arquidiócesis, sino que también se convierte, en cada ocasión, en registro histórico, en una memoria gráfica de las actividades de la Iglesia en la ciudad.

Sin embargo, los cristianos son conocedores de que para poder llegar con el mensaje evangelizador a todos, un solo medio nunca es suficiente, por eso, desde fines del siglo XX, también cuentan con un Centro Televisivo Arquidiocesano que logró sumar emisoras propias de radio y televisión, y abrió la posibilidad de producir contenidos audiovisuales de calidad para difundir en medios de todo el país.

Además, sumó el Canal Orbe 21, una emisora de TV  con una programación completa, producida enteramente por la Iglesia, para acercar a Dios desde lo religioso, la belleza artística y el entretenimiento, destacando, en cada territorio explorado, la dignidad del hombre y su cultura.

Con la transmisión de las celebraciones propias de la Iglesia, los eventos de los tiempos litúrgicos y una programación abierta y confiable con contenidos religiosos, educativos, culturales, documentales, periodísticos y musicales; el Canal busca transmitir los valores del Evangelio que hacen a la esencia de la persona humana.

La televisión no es más que una herramienta valiosa, un medio para crecer que permite a la Iglesia adoptar una actitud en salida para poder llegar a todos. El servicio es el primer y último objetivo del Canal y de la productora, sin olvidar la calidad de los contenidos, que se logra con la utilización de las nuevas tecnologías, y adaptados a los hábitos de consumo de cada tiempo.

La Iglesia también tiene sus espacios en el medio de comunicación del pueblo: la radio; una de sus principales emisoras es la Radio Pan y Trabajo, que comenzó siendo una emisora del Santuario San Cayetano de Liniers y luego pasó a ser de la Arquidiócesis; un espacio de expresión, comunicación y difusión.

La emisora entreteje la transmisión musical de varios géneros y estilos, con micros y programas de otras productoras y con mensajes concretos: el evangelio del día, palabras de obispos y presbíteros, oraciones, reflexiones, información cotidiana y actual sobre solidaridad, fraternidad, trabajo y honestidad; una programación que acompaña día a día a sus oyentes, con la invitación  a pensar, rezar, disfrutar, meditar y abrir el corazón a la esperanza.

En los últimos años, la comunicación en la Iglesia ha visto la necesidad de transformarse, adaptarse y fortalecerse; con la unificación de todos los medios y canales de la Arquidiócesis bajo una misma línea editorial pastoral, busca mostrar lo que hace la Iglesia para que la Buena Noticia resuene en la sociedad.

Con esta motivación surgió el Portal En Camino: un sitio que converge y centraliza la comunicación de la Iglesia en Buenos Aires a imagen de la Santa Sede; la voz de la Iglesia porteña que grita a los cuatro vientos un mensaje único en cada noticia, entrevista, testimonio y publicación.

Con Jesús como el primer ejemplo de comunicador, los profesionales detrás de todo el contenido en televisión, radios, Boletín Eclesiástico, Redes Sociales y este mismo portal, En Camino, buscan anunciar, conscientes de que no se trata sólo de informar, sino de dar testimonio de un evangelio vivido y entregar la propia vida en esta vocación al servicio de la comunidad, con verdad, bondad y belleza en cada pieza.

Comunicar bien, requiere recursos económicos, edilicios y de tiempo para que el mensaje de Jesús llegue a cada medio, a cada ciudadano porteño, con la mejor calidad; un resultado que no sería posible para la Arquidiócesis sin la comunidad que acompaña y colabora, a veces desde lo económico, otras desde el trabajo oculto y silencioso de las horas de producción, grabación, edición y redacción de cada profesional dedicado al servicio de esta misión.

Una Iglesia que comunica es una Iglesia viva, que deja huella, que tiende puentes de diálogo e inclusión, que está presente y cercana a la ciudad, la cultura, y la dignidad humana, que trabaja día a día por un mundo más justo y solidario, que da testimonio de la Buena Noticia y hace visible el rostro humano de Dios y el rostro divino del hombre.

También te interesará

Dejar comentario

Abrir chat
Hola! Quiero suscribirme!