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Vacaciones de invierno: una oportunidad de (re)conocer a Dios

por Justina Kleine

Las vacaciones de invierno llegaron y pasaron por Buenos Aires; regalaron a los alumnos y estudiantes un tiempo de descanso, a las familias, miles de programas juntos, y a la Iglesia porteña, una nueva oportunidad de reencontrarse, reconectar y reconocer a Dios en el servicio, la oración y el encuentro con uno y con otros.

Dios descansó al séptimo día, pero no se tomó vacaciones, sino que observó su obra; así también, sus hijos descansan del trabajo y del estudio en vacaciones para observar Su obra y compartirla con otros, conocer y dar a conocer la experiencia de Dios, algunas que recién comienzan, otras que llevan una vida, muchas que siempre estuvieron sin saber.

En estas vacaciones de invierno, la Iglesia aprovechó esa oportunidad de (re)conocer a Dios con diferentes actividades, principalmente entre los grupos de niños, adolescentes y jóvenes de las parroquias, movimientos y colegios de toda la Arquidiócesis:

Convivencias para jóvenes

Compartir la vida es crecer juntos en la fe. Las vacaciones de invierno son un buen momento para redescubrir el llamado de Jesús a estar con él, para saberse enviado al anuncio, a la misión y al servicio.

Un momento así compartieron los jóvenes de la parroquia Luján Porteño, que tuvieron un fin de semana de convivencia en el Seminario Metropolitano para encontrarse con Jesús, con ellos y entre ellos; para divertirse y fortalecer el crecimiento como comunidad joven. Un tiempo de mucha riqueza entre juegos, profundización, oración y preparación del corazón.

Uno de ellos asegura «Si lo jóvenes están compartiendo, siempre es carnaval» y se maravilla de la acción de Dios al reconocer en esa experiencia «a los pibes tan motivados, con tantas ganas de seguir caminando, de seguir escuchando a Jesús, que quiere que seamos amigos y lo sigamos juntos a la par».

Campamentos en comunidad

Crecer en comunidad es crecer en comunión, en el servicio, y en el compañerismo y el liderazgo. Un campamento permite fortalecer todas estas actitudes además de conectar con la naturaleza y fortalecer la pertenencia y los vínculos de una comunidad.

La creatividad, y la ilusión se ven exponenciadas con este tipo de actividades que generan memorias, recuerdos y aprendizajes de una vida en Jesús compartida.

Una de las comunidades que eligió esta actividad para sus vacaciones de invierno fue el grupo scout «Padre Carlos Mujica» de una capilla Luján de la Villa 31, perteneciente a la Parroquia Cristo Obrero

Con momentos de trabajo grupal y momentos individuales, todas las ramas del grupo, desde los 6 a los 18 años de edad, compartieron una experiencia divertida y alegre que abrió una gran oportunidad para transmitir los valores y la experiencia de un Jesús amigo.

Peregrinaciones marianas

La Virgen María es conductora hacia su Hijo, hacia la salvación y el amor de Jesús. Como toda madre, ella enseña a servir, compartir, a crecer y caminar juntos como hermanos, como familia.

En estas vacaciones, personas de diferentes edades y comunidades, viajaron a la Fiesta de la Virgen de Huachana para acompañar en la peregrinación desde el servicio y el caminar juntos. Un pueblo pequeño en la provincia de Santiago del Estero que se transforma en una gran ciudad que visita la Madre.

Procesión, velada artística, comunidad, y experiencia de Dios a través de la maternidad y la ternura de la Virgen María que convoca a personas de todas partes para vivir una fiesta de fraternidad, servicio y peregrinación hacia el corazón de Jesús.

Misión, evangelizar y ser evangelizados

Salir a visitar casas, anunciar la Palabra de Dios, llevar su mensaje… Una experiencia que transforma el modo de ver y vivir el ser discípulo de Jesús. 

El encuentro de realidades distintas, de vidas tan diferentes unidas por una fe sencilla pero profunda, una confianza pura incluso ante las adversidades y el dolor de la enfermedad y la muerte.

Entre los varios grupos y comunidades que aprovecharon las vacaciones de invierno para la misión, los jóvenes del colegio de la Parroquia San Pedro Apóstol viajaron al pueblo El 70, en Santiago del Estero, una comunidad de aproximadamente veinte familias que recibieron por primera vez a un grupo misionero.

Un tiempo de oración y encuentro con Jesús, de compartir la vivencia y el paso de Dios de cada día durante la misión, de llevar la Palabra de Dios y encontrarse a Cristo en la sencillez y la humildad de esas familias que viven en un lugar tan lejano a la ciudad de Buenos Aires, pero tan cercano en el corazón de la Iglesia.

Evangelización en espacios públicos

Las vacaciones de invierno ponen en pausa los ámbitos académicos, pero también hacen despertar la parte cultural, turística y tradicional de la ciudad. La Expo Rural es un evento típico de estas semanas de receso y la tradición agropecuaria está unida en ciertos aspectos a la Fe.

En este espacio y bajo el manto de María Auxiliadora, patrona del agro, desde hace varios años que diversas agrupaciones, movimientos y parroquias participan del rezo del rosario y la coronilla cada día de la exposición en el stand de la virgencita ubicado cerca de una de las entradas al predio.

Este año no fue la excepción, grupos de jóvenes de parroquias cercanas, ex-alumnos de colegios, rosario de hombres y de niños, taxistas, entre otros grupos devotos de la Virgen, organizaron durante la semana de la típica exposición agropecuaria, una oración a María con distintas dinámicas, pero con una gran Fe.

Como todas estas, muchas otras actividades se estuvieron realizando en las comunidades parroquiales, movimientos, y agrupaciones de la Iglesia que, aprovecharon el descanso de las vacaciones, para compartir y (re)conocer la experiencia de Dios que pasa por cada calle, cada esquina, cada hogar de la ciudad, esperando que los bautizados lo lleven con ellos a cada lugar al que van.

 

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