El viernes 7 de noviembre la Basílica San José de Flores se vistió de fiesta para la Vigilia preparatoria en vísperas a la llegada de León XIV al país. Desde las 19hs se presentaron grupos musicales, intervenciones artísticas y el Arzobispo de Buenos Aires, Mons. Jorge García Cuerva, estuvo presente para dedicar unas palabras a cientos de peregrinos que con emoción y fe se acercaron.
Recibiendo al Pastor
Al tomar la palabra el arzobispo de Buenos Aires dijo: «Compartirle con ustedes lo que dijo el Papa León XIV hace dos semanas cuando de alguna manera ratifica, confirma que iba a venir a América Latina. Allí el Papa dice, ´Me llena de alegría regresar al continente en el que he vivido tantos momentos de mi vida´. Con esa frase, el Papa nos está hablando de reencuentro, él se va a reencontrar con el pueblo latinoamericano, especialmente con el pueblo peruano. Y quería pedirle a Dios que en estos días también sea una oportunidad para el reencuentro entre los argentinos».
«Que nos podamos reencontrar entre nosotros participando en cada uno de los actos a los que somos invitados Las misas, las celebraciones, que en la calle no podamos reencontrar como argentinos, como él se va a reencontrar con el pueblo latinoamericano» sostuvo luego
Abrir el corazón
Parafraseando al papa Léon dijo» Que este viaje sea una ocasión para abrir nuestros corazones los unos a los otros, que ojalá sean días en el que podamos abrir los corazones». Ojalá sean días en el que podamos abandonar prejuicios, ideologismos que nos demos otra oportunidad de corazón a corazón perdonándonos, abrazandonosy descubriéndonos, hermanos.Enseguida el Papa sigue diciendo que podamos fortalecer nuestra comunión como hermanos y hermanas, que realmente podamos vivir la fraternidad y que eso dure para siempre, que no sea solamente una ocasión de tres días.
Vivir la fraternidad
Termina este mensaje diciendo León XIV:´Que podamos renovar nuestro compromiso de anunciar el Evangelio con alegría». Esa es nuestra misión como Iglesia, anunciar el Evangelio, anunciar a Jesús, el que transformó mi vida, el que transformó tu vida, el que nos hizo tanto bien que no nos podemos callar y por eso queremos que todos los demás lo conozcan. Por eso, queridos hermanos, como dijimos en este encuentro, preparando el encuentro con el Papa León, los invito a que sean días de reencuentro, reencuentro entre los argentinos, que sean días en el que podamos abrir nuestros corazones al perdón y a la amistad social,
«Que puedan ser días en el que podamos vivir la amistad y la fraternidad de hermanos y hermanas y que podamos sentirnos impulsados a la misión, a contagiar a Jesús, que es lo mejor que nos pasó en la vida. Que Dios lo bendiga mucho. Gracias de corazón a todos los que le pusieron tantas pilas que podamos realmente disfrutar del encuentro con el Papa. ¡Viva el Papa León! ¡Viva!