El miércoles 3 de septiembre desde las 10 hs se realizó el Encuentro ecuménico “Biblia y esperanza” en la educación, en el marco de los 1700 años del concilio de Nicea. Este evento, organizado por la Vicaría Episcopal de Educación de Buenos Aires, se realizó en el Arzobispado y contó con la presencia de la Diacona Yanina Stricker por la Iglesia Anglicana, la Pastora Mariel Pons por la Iglesia Metodista, la Reverenda Delia Ravagnani por la Iglesia Luterana Unida y Mons. García Cuerva por la Iglesia Católica.
El encuentro tuvo instancias donde intervinieron las distintas referentes con sus ponencias. Mons. García Cuerva, por su parte, a partir de un pasaje del Evangelio, contemplando la reflexión del Papa León XIV en su primera audiencia pública y el cuadro del Sembrador, obra de Van Gogh, comenzó su intervención diciendo: “El Papa dice que es una imagen de esperanza, porque está sembrando pero puede hacer memoria agradecida y reconocer que ya hay semillas maduras que están esperando la cosecha y dándole la centralidad al sol. Lo más importante es la semilla, es lo más importante. Es lo que pasa en esa tierra justamente también con la ayuda del sol”.
El sembrador
Luego reflexionó: “Quisiera poder confiar una vez más en la semilla, confiar en la vida de cada uno de los chicos, de las chicas, de los adolescentes con los que trabajamos” mencionó y siguió: «El ser escuelas cristianas no es un adjetivo, tiene que ser algo ontológico, tiene que ser lo que nos define, nuestra identidad cristiana».

Encuentro ecuménico “Biblia y esperanza” en la educación.
Trigal con cuervos
Luego, siguiendo su reflexión y tomando otra obra de Van Gogh llamada `Trigal con cuervos´ enfatizó: “Si tenemos que hablar de problemas y de cuervos en la educación contemporánea podríamos pasarnos aquí varias semanas. Pero me parece que no podemos quedarnos detenidos allí, por eso yo quise poner este cuadro, porque no podemos quedarnos detenidos en el problema».

Encuentro ecuménico “Biblia y esperanza” en la educación.
La ronda de los presos
Contemplando el cuadro `La ronda de los presos´ mencionó: “La expresión de esta ronda es también como una ronda sin salida. Van Gogh es el que mira aparentemente hacia afuera. Y creo que en algún momento en nuestro camino como educadores podemos decir que alguna de estas cosas las hemos vivido: tristeza, desesperanza, rutina, oscuridad”. Y agregó: “Lo hemos vivido de modo personal, pero también lo podemos vivir de modo comunitario, de modo colectivo. Sin embargo, no está todo perdido. En el mismo cuadro, aquí arriba, y no pretendo que las vean ahora, hay dos mariposas blancas. Dos mariposas blancas cerquita de la única ventana”.
Concluyendo mencionó algunas propuestas: “En primer lugar, debemos reconocer los problemas, pero no quedarnos estancados en ellos. Apostaron por un modo distinto de diálogo y por eso, la centralidad de Cristo, Hijo de Dios, se le dio en todas las actas del Concilio de Nicea, la centralidad de Cristo”.
Reflexiones conclusivas
“El Papa León XIV dijo: `La centralidad de nuestra catequesis tiene que ser Jesús de Nazaret´. La sinodalidad, un camino de discernimiento que ayuda a la apertura y al diálogo”. “El Papa Francisco insistió mucho, es un modo de ser de la iglesia y , no es una moda, no es algo nuevo, la Iglesia viene caminando desde los comienzos». Mencionó y se preguntó: «¿Cuánto queda de sinodalidad en nuestras instituciones? Dialogamos, porque estamos formando ciudadanos que desgraciadamente entran a una sociedad donde el diálogo es mala palabra”
Luego subrayó: «Que el ecumenismo lo podamos hacer una política pública, que podamos respetar y buscar el esfuerzo de la unidad con todos, por supuesto con los cristianos, pero venimos a extender y ampliar la palabra, la unidad entre todos”.

Encuentro ecuménico “Biblia y esperanza” en la educación.
El centro es Jesús
“Queremos darle centralidad a Jesucristo, Hijo de Dios. No es algo decorativo. El modo de ser iglesia, el modo de ser instituciones educativas. Que ojalá el espíritu de Dios, el que iluminó e impulsó a quienes participaron del Concilio de Nicea hace mil setecientos años nos anime, nos cultive, nos espera, nos de esperanza para seguir siendo sembradores, que sigamos apostando para darle lugar en nuestras instituciones a las mariposas blancas” concluyó.