El sábado 9 de mayo desde las 19:00 hs se celebró la fiesta patronal de Nuestra Señora de Luján Porteño con la celebración de la Santa Misa. En un clima de alegría y comunión fraternal el arzobispo de Buenos, Mons. García Cuerva, presidió la eucaristía que fue concelebrada por el padre Emiliano Pierini, párroco de la comunidad.
La parroquia creada en 1929 reunió en esta celebración a jóvenes, adultos y niños del colegio parroquial. Mons. García Cuerva, en su homilía, destacó el rol de la Virgen María. “Comienza el evangelio diciendo, `Junto a la cruz de Jesús estaba su madre´, ella está pensando en el Hijo, hace el enorme esfuerzo de quedarse de pie junto a su cruz. La madre permanece, la madre está”.
María que acompaña en el camino
“Lo lindo es que María está y permanece junto a la cruz de su Hijo, pero también está y permanece junto a nuestras cruces, sufrimientos, junto a nuestros problemas” sostuvo el arzobispo que agregó: “Hoy le volvemos a pedir que nos cubra con su manto, porque la sentimos cerca, porque sabemos que ella sabe todo lo que nos pasa, porque no nos deja tirados, porque nos protege”.
“Podemos ver este enorme manto, que a lo largo de la semana fue recibiendo las intenciones de todos ustedes, de la comunidad, de la parroquia, del colegio, las intenciones del barrio” explicó Mons. García Cuerva y añadió: “Que ojalá aprendamos de María también nosotros a acompañar en el dolor a los que sufren, a los enfermos, a los que están pasando la mal; ella desde 1630, decidió también estar, permanecer y acompañar al pueblo argentino”.
El regalo de mirarnos como hermanos
“Hoy también le pedimos a la virgen que volvamos a ser familia, que aceptemos al que piensa distinto, que dejemos de lado la enorme intolerancia que hay entre los argentinos, que podamos tratarnos bien, mirarnos a los ojos y descubrir que tenemos una madre común, una madre que nos hace hermanos y nos hace familia” subrayó luego el arzobispo porteño.
Y animó a los presentes diciendo al concluir: “Hoy a la virgen de Luján también le podríamos hacer ese regalo los argentinos: Dejar de pelearnos. Un regalo le pedimos a ella, poder acompañar en el dolor como lo hace ella, permaneciendo junto a los que sufren, como ella permaneció junto a su Hijo”.

Fiesta patronal de Nuestra Señora de Luján Porteño.