Se celebro el martes 22 de septiembre en la Plaza Constitución la Santa Misa en solidaridad con todos los excluidos y la víctimas de tráfico y trata de personas. La misma fue presidida por Mons. Pedro Cannavó, Obispo Auxiliar de la Arquidiocesis de Buenos Aires y contó con la presencia de obispos auxiliares, asociaciones, movimientos de trabajadores excluidos, fundaciones, la familia grande del Hogar de Cristo y las Hermanas Oblatas del Santísimo Redentor.
Bajo el lema “Por una sociedad sin esclavos ni excluidos”, se desarrolló la 19° Santa Misa en solidaridad con todos los excluidos y contó en la previa con una Feria por la inclusión. Con la intención de unirse en oración con los trabajadores cartoneros, mujeres en situación de prostitución, con las victimas de tráfico, trata laboral y sexual, migrantes y personas en situación de adicciones es que se invitó a participar. A la luz del Evangelio (Lucas 10:25-37) Mons. Cannavó en su homilía expresó:
“Dios siempre escucha a sus hijos Dios siempre escucha aquellos que caen al borde del camino. Nuestro amor a Dios invisible se juega y se manifiesta en el amor que tenemos aquellos que Dios nos regaló y nos puso a nuestro lado, a nuestra familias, pero también a esa familia grande, a todos los paisanos, a todos nuestros compañeros, a todos nuestros conciudadanos”.
Luego sostuvo sobre el Evangelio: “El sacerdote y el levita eran dos personas que estaban al servicio de la religiosidad y poderosas en la época, sin embargo, no tienen entrañas de compasión. Ven y siguen con sus preocupaciones. Le dan vuelta a los líos, pero no se hacen cargo” y se preguntó: ¿Cuántas veces naturalizamos y acostumbramos nuestra mirada? Nuestra mirada ya no se compadece del dolor de nuestros hermanos”.
Conmoverse frente al dolor
“Nos dice que hay otra persona que pasa por ahí, un samaritano, que lo ve y se conmueve. No había acostumbrado su mirada. No había acostumbrado su mirada a ver tantos pibes revolviendo la basura, a ver pibes durmiendo en la calle, a tantas injusticias” subrayó y aseveró: “Este personaje el samaritano era considerado de segunda. No era puro, no era religioso de verdad. Sin embargo, Jesús nos lo muestra como un modelo. Ese es el verdadero que honra al Señor, porque cuida a sus hermanos”.
“Lo empieza a sanar con lo que tenía, con el aceite y con el vino. Lo unge, le da los primeros auxilios. Después lo sube sobre su montura, sobre su caballo. ¡Qué bueno, cuando nuestra caridad no solamente es dar los primeros auxilios, sino subir a tu hermano! ´” describió Mons. Cannavó contemplando el accionar del samaritano.
Acompañar a ponerse de pie
“Lo sube a su montura y lo lleva a un lugar, a un hospedaje para cuidarlo. Le dedica unos días para sanarlo. Y después deja su plata a los hospedero para que lo cuide y le dice, `Si gastas algo más, cuando vuelva te lo voy a pagar´. ¡Qué bueno, es esa caridad que acompaña hasta que el otro se puede poner de pie solo! Acá hay mucha gente que acompaña de esa manera”.
“Es importante también ver que es un trabajo que no es solamente samaritano, sino que involucra al hospedero. Se extiende una red, se extiende una familia, se tiende a una familia grande, porque el acompañamiento y para que el otro pueda ponerse pie tiene que experimentar que hay una familia que lo sostiene, que no depende solamente de una persona, sino que hay una comunidad atrás, una familia que lo va a estar sosteniendo siempre y cada vez que no pueda ser pie en el costado de la vida”.
Formamos parte de una gran familia
“Que el Señor encuentre en nosotros unas personas que al mirar el dolor no sean indiferentes, que al mirar el dolor no den vueltas y siguen en la suya, que al mirar el dolor nos bajemos de nuestra montura, nos bajemos de nuestro caballo, nos bajemos de nuestros orgullos, nos bajemos de nuestra cotidiana y de nuestra agenda para hacernos cargo del dolor del otro, hasta que el otro pueda hacer pie y se sienta parte de una gran familia que así sea” dijo al concluir Mons. Cannavó.

Santa Misa en solidaridad con todos los excluidos y la víctimas de tráfico y trata de personas.