Mons. Jorge García Cuerva conversó con la periodista Gabriela Laschera en el programa Poliedro, que se emite en Canal Orbe 21, sobre la visita del Papa León XIV a la Argentina en el marco de su viaje apostólico a Sudamérica. «El Papa visita a todo el país, a toda la gente«, afirmó el arzobispo.
El padre Jorge visitó al Papa en Roma en el mes de junio y allí pudo conversar sore la visita cuyo anuncio fue oficializado en la mañana de hoy por el Vaticano.
Preparar el corazón para la visita
El arzobispo adelantó que la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) compartirá un material pastoral para que las comunidades de todo el país puedan prepararse para la visita del Santo Padre y lo que significa la figura del Papa como sucesor de Pedro, pastor universal.
«Su misión es venir a confirmarnos en la fe, animarnos en la esperanza, animarnos en la paz. Hay un monton de desafíos que tendremos que ir internalizando cada uno de nosotros para disfrutar fuertemente de su visita«, aseveró García Cuerva.
Recibir al Papa León XIV juntos
Frente a una Argentina marcada en su historia por las confrontaciones, el arzobispo fue consultado por lo que podrá traer el Papa como enseñanza para la unidad. «El Papa se ha presentado siempre como un testigo de la paz. Nos habló de construir entre todos una paz desarmada y desarmante, en términos de que cada uno tiene que ser instrumento de paz y, al mismo tiempo, ayudar a desactivar los conflictos que se presentan«, destacó el padre Jorge.
«La paz empieza en nuestro propio corazón, en el modo en que nos vinculamos, en el modo en que nos hablamos«, recordó el arozbispo y agregó: «Primero hay que internalizar y personalizar el mensaje del Papa y lo que va a significar para mi persona, para que después podamos también reflexionar y trabajar colectivamente, en comunidad«.
Los frutos que dejará la visita papal
Al finalizar la entrevista, Mons. García Cuerva compartió lo que considera que nos va a enseñar la visita del Papa LeónXIV en noviembre: «Va a ser un enorme desafío que va a ser tomar ese impulso que significará la visita papal y todo aquello que nos diga, y poder permanecer en la alegría y en la esperanza de lo que también vivamos esos días«.
«El día que el Papa se vaya corremos el riesgo de que digamos ‘¡ay, qué lindo que estuvo!’«, adviritió el arzobispo, y concluyó: «La visita pastoral del Santo Padre no es un parque de diversiones. es muchísimo más que eso, con lo cual el desafío post visita va a ser enorme«.