El 31 de julio la comunidad de San Ignacio de Loyola celebró su fiesta patronal en un clima de comunión y fraternidad. Desde las 19 h, el arzobispo de Buenos Aires, Mons. García Cuerva presidió la Santa Misa concelebrada por el padre Gustavo Boquín. A la luz de las lecturas, el arzobispo sostuvo: “Comienza el Evangelio de hoy diciendo que mucha gente lo seguía al Señor y va a tener un discurso difícil, nos va a decir que el que quiera a seguir a Jesús tendrá que amarlo más de su propios padres a sus propios hermanos”.
San Ignacio de Loyola
“Jesús quiere cristianos que seamos livianos de equipaje. A veces tenemos un corazón pesado de rencores, de odios, de broncas, de prejuicios. Por eso creo que es interesante hoy que podamos a la luz de esta fiesta patronal, cada uno de nosotros también pensar si ¿Somos livianos de equipaje?” se preguntó y sobre San Ignacio explico: “Creo que una de las primeras cosas que tenemos que hacer es recordar que la herida no es una oportunidad. San Ignacio fue herido en una batalla, cualquiera de nosotros se pondría a protestar, sin embargo el empezó a leer la Biblia y allí quedó el impactado y luego sintió el llamado”.
También se preguntó: “¿Será que nosotros escuchamos la voluntad de Dios en nuestro corazón? ¿Seremos capaces de cambiar nuestros proyectos de vida?” y siguió: “Nuestros proyectos no siempre son los proyectos de Dios y hay que animarse A cambiar como hoy San Ignacio, abandonando la carrera militar en animándose y seguir al Señor”.
Al concluir delante de los presentes el arzobispo subrayó : “Nosotros seguimos creyendo que el verdadero poder es el servicio, que San Ignacio tercera por las celebraciones de todos y podamos nosotros también en este día renovarnos en nuestro sentido. Amén”.

La comunidad de San Ignacio de Loyola celebró su fiesta patronal.