El sábado 15 de noviembre se celebró la Santa Misa en el marco del 50º aniversario de la parroquia Santa María Madre del Pueblo. En un día festivo la comunidad compartió con alegría la Eucaristía que estuvo presidida por Mons. García Cuerva, quien a la luz del Evangelio mencionó: “En el Evangelio se leyó aparece la Virgen al pie de la cruz de Jesús. Y yo estoy seguro que a largo de estos 50 años la parroquia que lleva el nombre de la Virgen Santa María Madre del Pueblo también estuvo al pie de la cruz y del sufrimiento de un montón de gente”.
Una parroquia que acompaña
“La parroquia seguramente estuvo siempre acompañando a los jóvenes, a los adolescentes, a los abuelos, a las familias a los que perdían un ser querido, a los que no tenían trabajo, a los que tenían hambre, a los que estaban pasando mal, a lo que sufrían la droga, el alcohol, la violencia” subrayó y añadió: “Por eso creo que hoy podemos decir que llevando el nombre de la virgen la parroquia también quiso estar al pie de la cruz de los crucificados de hoy como la virgen estuvo al pie de la cruz de su hijo Jesús”.
Comunidad que hace equipo
También reflexionó: “La Virgen no está sola al pie de la cruz, la Virgen está con su hermana está con María Magdalena y está con el discípulo amado. Y acá creo que también la parroquia a lo largo de 50 años quiso formar comunidad. Para la Virgen en un momento muy difícil estar al pie de la cruz de su hijo, pero seguramente fue un poquito más llevadero tanto dolor porque no estaba sola se podía sostener en su hermana en María Magdalena y en el discípulo amado”.
Sobre el rol de la parroquia en el barrio mencionó: “En estos 50 años los catequistas, los sacerdotes, los docentes, todos quisieron formar comunidad, hacer de Santa María madre del pueblo, una gran familia porque es mucho el dolor, mucho el sufrimiento, muchas las injusticias mucho los desafíos que acompaña la parroquia y eso no se puede hacer solo nos necesitamos como la virgen necesitaba en ese momento difícil al pie de cruz no estar sola y por eso se apoyaba en su hermana en María Magdalena y en el discípulo Juan”.
María, madre de todos
“Pensaba que la Virgen estaba ahí al pie de la cruz y de repente Jesús le dice al discípulo amado: `Ahí tienes a tu madre ´y desde ese día la Virgen es madre de todos nosotros. Y creo que a lo largo de 50 años la parroquia se transformó en madre de todo el barrio Ricciardelli” destacó el arzobispo que agregó: “La parroquia se transformó en la madre de todos una parroquia que no discrimina a nadie, una parroquia que no deja a nadie afuera, una parroquia que quiere que todos sus hijos salgan adelante y por eso el proyecto del hogar, el proyecto del club, el proyecto de la escuela porque la idea es que cada hermano se ponga de pie que cada uno sea protagonista de su vida y qué mayor alegría para una madre que ver a sus hijos salir adelante”.