El domingo posterior a la Pascua la Iglesia celebra la Fiesta del Domingo de la Misericordia. Por ese motivo, en el Santuario Jesús Misericordioso celebraron su fiesta patronal el domingo 12 de abril. Con diferentes celebraciones a lo largo de la jornada miles de fieles se acercaron a compartir la Eucaristía, el sacramento de la reconciliación y a recibir bendiciones en un clima de alegría y comunión.
La Divina Misericordia
A las 11 hs celebró la Eucaristía Mons. García Cuerva que, a la luz del Evangelio, destacó: “Comienza el Evangelio diciendo `al atardecer del primer día de la semana´. Era un domingo a la tarde, estaba anocheciendo. De alguna manera, estaba oscureciendo en el corazón de los discípulos porque les estaba ganando el miedo, el miedo de que así como lo habían perseguido y matado a Jesús, ahora venían por ellos”.
“La angustia debía ser grande y las puertas que estaban cerradas también hablan de corazones cerrados, los discípulos experimentaron que la última palabra la tenía la muerte. La última imagen que tenían era de Jesús en el sepulcro. Y en ese contexto, en esos discípulos desanimados, entristecidos, con miedo, dice que Jesús aparece en medio de ellos” reflexiono el arzobispo contemplando el Evangelio.
Jesús acompaña toda nuestra vida
Además subrayó: “Qué lindo poder pensar que no hay ninguna realidad humana que le sea ajena a Jesús, no hay ninguna realidad humana que a Jesús le resulte extraña. El Señor quiere acompañar nuestra vida en su totalidad, quiere acompañar nuestros momentos lindos, pero también quiere acompañar nuestros momentos de angustia, nuestros momentos difíciles”.
“Quizá alguno de ustedes hoy llegó aquí con ese corazón entristecido, desesperanzado, con problemas, con angustias, con preocupaciones” exclamó y sumó: “En este domingo de la misericordia le pedimos especialmente a Dios que vuelva a regalarnos el don de la paz, hay que usarla. Y usarla significa que cada uno de nosotros, en la familia, en el trabajo, en la escuela, en la calle, podamos ser forjadores de paz ”.
Para concluir sentenció: “Que lindo que hoy podamos también experimentar todo el amor de Dios, que nunca vamos a terminar de comprender cuánto nos ama. La locura del amor de Dios por cada uno de nosotros. Hoy te regala todo su amor y te lo demuestra con esas heridas, confía en que el Señor resucitado aparece en medio de tu vida, dejá que el Señor te diga `La paz sea contigo´”.

Fiesta Patronal en el Santuario Jesús Misericordioso.