El sábado 23 de mayo por la tardes se realizó en la parroquia Virgen de Luján el encuentro de Lideres Positivos de barrios populares con la presencia de cientos de adolescentes y jóvenes de distintos barrios populares de la arquidiócesis de Buenos Aires. Este espacio tuvo como propósito el encuentro, la comunión y la celebración de la presencia de la Iglesia en los barrios a través de grupos deportivos, educativos y formativos.
Lideres Positivos que contagian Esperanza
Líderes de grupos, exploradores, scouts y sacerdotes que acompañaron, se hicieron presentes en una jornada que tuvo diferentes momentos: juegos, oración, encuentro, celebración y un gesto misionero. Allí, estuvo presente Mons. García Cuerva que, desde las 19:30 hs celebró la Santa Misa. En vísperas de la fiesta de Pentecostés dijo: “Dice el evangelio al principio que era el atardecer del primer día de la semana, y que los discípulos se encontraban con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Los amigos de Jesús creían que si lo habían matado al maestro, seguramente iban a venir por ellos. Por eso estaban con las puertas cerradas ”.
“Creo que nosotros también vivimos con las puertas cerradas de nuestro corazón, o con las puertas cerradas en la cabeza, de nuestra mente. Tenemos el corazón cerrado cuando decimos, `no te quiero´, cuando somos egoístas, cuando no pensamos en los demás” recordó el arzobispo que también sostuvo: “Y hoy le pedimos al Espíritu Santo que venga y que abra nuestra mente, nuestro corazón, que podamos aceptar a los que piensan distinto, que no seamos intolerantes, que seamos adolescentes, jóvenes, que seamos pibes con la cabeza abierta”.
Jóvenes alegres que anuncian a Jesús
Mons. García Cuerva agregó: “Hoy Jesús aparece en medio de los discípulos, porque Jesús quiere acompañar la vida de todos, también quiere acompañar la nuestra. Y nos regala la paz y nos regala la alegría. Hoy Jesús nos viene a regalar la paz. Y también nos viene a regalar la alegría, la alegría que necesitamos, porque la vida a veces es dura y tenemos problemas”.
“Sean cristianos y jóvenes de paz que no respondan con violencia, sean cristianos y jóvenes alegres que no se dejen ganar por la mala onda y por la tristeza. En serio, hagan ese lío, el lío de la paz, el lío de la alegría. Sean protagonistas de sus vidas, no sean cristianos pecho frío, pónganle garra, pónganle entusiasmo, pónganle fuerza, sigan creyendo en la paz y en la alegría” animó al concluir su homilía.