La Universidad Católica Argentina fue sede del XXIII Foro Educativo de la Arquidiócesis de Buenos Aires, que reunió a educadores, referentes pastorales y miembros de la comunidad académica bajo el lema “Nuevos mapas de esperanza”. La jornada propuso mirar la realidad educativa desde los desafíos del presente, con una atención especial a los caminos de acompañamiento, formación y misión que hoy interpelan a la escuela y a la Iglesia.
Educar es cosa del corazón
Las reflexiones pusieron el acento en la necesidad de redibujar horizontes pedagógicos en un contexto marcado por transformaciones culturales, tecnológicas y sociales. En sintonía con ese clima, la cobertura del programa Poliedro de Canal Orbe 21 mostró, a través del trabajo de Matías Bocca desde el lugar de los hechos y de Gabriela Laschera desde piso, los distintos testimonios e intuiciones que fueron dando forma a una lectura coral de la jornada.
Los participantes coincidieron en que la educación sigue siendo un espacio decisivo para sembrar vínculos, fortalecer comunidades y abrir posibilidades reales de crecimiento humano. En ese sentido, el foro apareció como una invitación a pensar la tarea educativa no sólo en clave de contenidos, sino también como una verdadera experiencia de encuentro, escucha y construcción de esperanza compartida.
Educar con profunda vocación
La presencia de voces diversas permitió dimensionar la riqueza de una Iglesia que acompaña, dialoga y se compromete con el mundo educativo. En los testimonios relevados se destacó que los nuevos desafíos requieren creatividad, cercanía y una mirada integral capaz de responder a las necesidades concretas de estudiantes, docentes y familias.
En este XXIII Foro Educativo, la Arquidiócesis de Buenos Aires volvió a proponer un camino de discernimiento y servicio para renovar la misión educativa. La jornada dejó en claro que educar sigue siendo, también hoy, una tarea profundamente humana y evangelizadora, llamada a abrir futuro en medio de las incertidumbres del tiempo presente.