El sábado 15 de agosto, día que la Iglesia celebra la Asunción de María a los cielos, la parroquia Madre de Dios celebró su fiestas patronales en un clima de alegría y fraternidad. Allí se compartió la Santa Misa presidida por el arzobispo desde las 19hs y ante la comunidad presente Mons. García Cuerva dijo: “Hoy celebramos a la Virgen, celebramos la asunción de María a los cielos. María que sube en cuerpo y alma al cielo, como madre de Dios ella entra al cielo y de alguna manera nos está mostrando cuál es el final del camino en nuestra vida”.
Salir de nosotros mismos
“El camino de nuestra vida que tiene un horizonte, tiene una llegada al cielo, a ese cielo en el que subió en cuerpo y alma. Por eso es lindo imaginarnos a nuestra madre que está sentada a la derecha de Dios y que intercede por nosotros, y que le podemos presentar todas nuestras intenciones y como madre le habla a Dios y le cuenta de nuestra vida” sostuvo también.
“También estamos celebrando a San Roque, que mañana 16 de agosto es su día, este santo del siglo XIV y hay cosas parecidas entre él y la Virgen” afirmó el arzobispo que después comparó sus vidas diciendo: “La lectura nos dice que María visitó a Isabel, en vez de pensar en ella misma María sale a su encuentro, va ayudar. En la época de San Roque se desató una peste muy brava y se fue porque quiso atender a los enfermos, pensó en la gente enferma por la peste. La virgen María pensó que Isabel la necesitaba y fue a su encuentro”.
Para anunciar a Jesús
También el arzobispo recordó: “La Virgen María sube al cielo y de alguna manera nos muestra la llegada, la vida de San Roque y el evangelio de hoy nos enseñan cual es el camino hacia el cielo y es ser buena gente, vivir el amor al prójimo, pensar que los demás me necesitan, no ser egoísta, preocuparse por los que sufren”.
“Para demostrar que somos cristianos hay que ser buena gente de lunes a lunes, en el trabajo, en la escuela, en el barrio, en mi familia, en la cancha de la vida queremos demostrar que somos buena gente. porque somos honestos, porque ayudamos, porque no hablamos mal de nadie” dijo al concluir su alocución el arzobispo.

Fiestas Patronales en la parroquia Madre de Dios.