En un clima de gratitud se celebraron las Fiestas patronales en la parroquia Todos los Santos y Ánimas el sábado 1 de noviembre. Allí, celebró la Eucaristía Mons. García Cuerva quien, delante de la comunidad y a la luz del Evangelio, expresó: “Hoy Jesús cuando nos dice cuáles son las bienaventuranzas, nos está dando como un mapa. Nos está diciendo por dónde hay que andar para ser buena persona”.
Ser Santo todos los días
Delante de la comunidad y refiriéndose a jóvenes que tomaban el sacramento de la confirmación subrayó: “Pienso en estos hermanos nuestros que hoy se confirman. Sepan que hoy lo que reciben es el Espíritu de Jesús, que se refleja siempre. Dicen que es como una fuerte ráfaga de viento que ojalá sople fuerte el Espíritu Santo, sople fuerte y los empuje a hacer cosas buenas por los demás, porque es en la vida de todos los días donde se juega el ser santos”.
“Esta parroquia que lleva el nombre Todos los Santos y Animas está de fiestas patronales. Ser santo dentro de la Iglesia es un poquito más fácil. El tema es ser santo en la vida de todos los días” mencionó y se preguntó luego: “¿Y cómo lo podemos ser? Tomando esta guía que nos da Jesús, este mapa. Por eso, no se olviden nunca que tenemos que aprender a ser pobres de espíritu, es decir, saber pedir ayuda porque nadie puede solo y también saber dar una mano a los demás porque también te necesitan”.
Conmoverse y ser pacientes
Refiriéndose a la misericordia de Dios reflexionó: “Que siempre se conmuevan por el dolor de los demás. Y lo tercero que dijimos, ser pacientes. No apuren la vida, no cascoteen la esperanza, sepan ser pacientes, que ojalá sean muy felices y que el Espíritu Santo siempre actúe en sus corazones, que los empuje a hacer cosas buenas por los demás”.
Al concluir sentenció: “Como les dije, el Espíritu Santo es como un viento fuerte que sopla, sopla, sopla y los empuja a ser mujeres y hombres de paz. Mujeres y hombres misericordiosos, mujeres y hombres pacientes, mujeres y hombres que reconocen que nada pueden solos en la vida”.