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La comunidad venezolana celebró a «La Chinita»

por Justina Kleine

La comunidad venezolana en Buenos Aires celebró el aniversario de la aparición de la Virgen del Rosario de Chiquinquirá, a quien llaman cariñosamente «la chinita», patrona de la región de Zulia en Venezuela. Una fiesta de devoción y tradición, llena de alegría y colores de esta comunidad migrante que continuará el próximo fin de semana.

Según relata la historia, en 1709 una humilde lavandera, María Cárdenas, de la zona de Zulia, en Venezuela, encontró un pequeño trozo rectangular de madera en las orillas de dicho lago y que llevó a su casa para tapar una tinaja de agua. Un 18 de noviembre descubrió que en la tablita había una imagen, por lo que decidió colgar el retablo en la pared.

A las horas, escuchó unos ruidos y se acercó para ver qué sucedía: la imagen de la Señora de Chiquinquirá emanaba brillo. Esto provocó gran conmoción en la humilde lavandera quién gritaba “¡Milagro! ¡Milagro!” mientras los vecinos acudían a corroborar lo que tiempo después se convertiría en una de las mayores devociones del pueblo zuliano.

La leyenda relata que mientras llevaban la imagen rumbo a la Catedral, ésta se puso tan pesada que ninguna fuerza humana podía cargarla. Una de las personas presentes sugirió que esto podía deberse a que la Virgen no quería ir a esa iglesia sino que prefería quedarse en la Iglesia de San Juan de Dios. Al cambiar de rumbo, la imagen recuperó su peso normal para ser depositada en el templo de San Juan de Dios.

El Arzobispo de Buenos Aires participó de la celebración y presidió la misa junto a otros sacerdotes de la diócesis. Destacó una virtud del pueblo venezolano «más allá de todos los problemas, se juntan y celebran», y aseguró que son un verdadero testimonio de fe , lucha y devoción.

Después de la lectura del Evangelio de la visitación, García Cuerva reflexionó sobre lo difícil que habría sido para María y para Isabel, llevar sus embarazos, con los prejuicios de la gente, las preocupaciones de la incertidumbre, los peligros de salud, y cómo, a pesar de todo eso, las dos tienen un encuentro lleno de alegría.

«Cuando pensaba en qué les iba a decir desde este Evangelio, decía de alguna manera que el testimonio del pueblo venezolano es así. Un pueblo venezolano herido. Un pueblo venezolano con dificultades»… pero además de las pálidas, agregó: «Un pueblo que se alegra. Y no porque todo le salga bien. Y no porque su vida sea fácil. Sino porque le pone garra y le pone entusiasmo. Y porque tiene como patrona a la virgencita, a esta chinita, que también tiene fuerza, que tiene garra y que representa a este pueblo luchador que no baja los brazos y que sigue soñando».

«Qué lindo que María también a nosotros nos sorprende en la vida cotidiana. Que así como la sorprendió a esta mujer que  un día estaba lavando su ropa y de repente se encuentra con esta tabla, se lo lleva a su casa y después descubre la maravilla de que allí está la imagen de la Virgen. Que también Dios a todos nosotros nos sorprenda en la vida cotidiana», fue el deseo del Arzobispo.

La homilía concluyó con una certeza: «Estoy seguro que todos ustedes le tienen mucha devoción a la Virgen de Chiquinquirá porque es una de ustedes», el padre Jorge agregó: «Que Dios los bendiga mucho. Y que la Virgen, más allá de las lágrimas, siempre les contagie la emoción y la alegría que tienen hoy».

La devoción a esta imagen de la Virgen se extendió entre las generaciones y traspasó las fronteras. La comunidad venezolana creció enormemente en Buenos Aires durante los últimos años, y encontró una especial bienvenida y contención en la parroquia Nuestra Señora de Caacupé, donde toda la comunidad se suma a las celebraciones a la Virgen bajo las advocaciones que ha tomado en Venezuela.

La Virgen del Rosario de Chiquinquirá es patrona de la zona zuliana de Venezuela, pero como bien dijo uno de los migrantes «La chinita es patrona de los zulianos, pero en Buenos Aires adopta a todos los hermanos venezolanos, no importa de qué región del país hayan llegado. La chinita es madre de todos».

La fiesta de «la chinita» comenzó este fin de semana con una misa al estilo venezolano: con música gaitera y trajes tradicionales, con danzas folklóricas venezolanas, y tequeños, arepas y tés típicos a la salida de la misa. Sin embargo, los festejos no terminan aún: el próximo domingo 26 de noviembre, la Virgen de Chiquinquirá saldrá a la Avenida Rivadavia en procesión con su pueblo, y agrupaciones gaiteras pasarán por el escenario para homenajearla con música típica venezolana en su honor.

La fiesta de "La chinita"
La fiesta de "La Chinita
El Arzobispo presidió la misa
Una fietsa de devoción y tradición

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