El sábado 21 de febrero desde las 10 hs se realizó el Encuentro comunitario de la Vicaría de Jóvenes en el arzobispado de Buenos Aires. Allí se reunieron jóvenes referentes de distintas parroquias, movimientos, consagradas, representantes de Cáritas, Vicarías de Educación y Pastoral universitaria, sacerdotes, Mons. Alejandro Pardo y Mons. García Cuerva con el fin de dialogar y reflexionar juntos sobre el papel de la Vicaría dentro de la arquidiócesis.
Líneas de acción en la Vicaría de Jóvenes
La jornada incluyó un primer momento donde Mons. Pardo, agradeció la presencia de cada uno de los participantes y propuso las líneas de acción a trabajar durante la mañana. Los presentes, divididos en grupos, se juntaron para dialogar en torno a los objetivos de la Vicaría de Jóvenes, los aportes que debería hacer a la pastoral juvenil, cuales son sus prioridades y las propuestas en concreto para llegar adelante.
Tras la actividad realizada en diferentes grupos se puso en común las reflexiones que surgieron y Mons. García Cuerva tomó la palabra. Agradeciendo la presencia dijo: “La espiritualidad de la Vicaría de Jóvenes tiene que ser creativa y valiente como la de los cuatro amigos que marca el Evangelio Marcos 2:1-12 que llevan al paralítico hasta Jesús”. “Desde la Vicaría podemos trabajar para la arquidiócesis una espiritualidad comunitaria, con opción por los más pobres, con una espiritualidad clara: vamos a Jesús”.
Vivir el Evangelio en la propia vida
Luego reflexionando sobre los agentes de pastoral y aquellos jóvenes que acompañan la acción parroquial reflexionó: “Creo que tenemos que poner al servicio de nuestros referentes y dirigentes juveniles un espacio de formación que pueda incluir alguna vez retiros espirituales para los dirigentes juveniles. Podemos decir, cuidar a los que cuidan porque es una formación que tiene que actualizarse todo el tiempo”.
“Traer a nuestros jóvenes a determinadas actividades puntuales arquidiocesanas puede ayudarnos a conocer a otros pero también a cargar pilas” añadió sobre los encuentros en común que reúne a toda la arquidiócesis. Para concluir enfatizó: “Les pido que practiquen acciones concretas, cada uno de nosotros con la propia vida tiene que ser testigo en los distintos ámbitos: estudiantiles, barriales, parroquiales, sociales, políticos”.
Al concluir la jornada los presentes tuvieron un momento de oración donde agradecieron por el camino recorrido, ofrecieron a la Virgen María el año y las propuestas que llevarán como Vicaría de Jóvenes en la arquidiócesis de Buenos Aires.