El domingo 30 de noviembre se realizó la Santa Misa de envío de grupos Misioneros en el santuario parroquia de la Virgen de la Medalla Milagrosa. Ante una multitud de jóvenes que se hicieron presentes celebró la Eucaristía Mons. García Cuerva que, contemplando las lecturas, dijo: “Quería compartir la reflexión en torno a alguna de las frases de la segunda lectura de hoy. En primer lugar, San Pablo dice, `Ustedes saben en qué tiempo vivimos´. Qué importante ser cristianos con los pies en la tierra, que conocen el momento que estamos viviendo, el momento histórico que vivimos”.
Cristianos entusiastas
“En segundo lugar, nos dice San Pablo que es hora de despertarnos. Parecería que nos llama a ser cristianos despiertos, se refiere a ser cristianos que no están atontados, atontados a veces por el celular, por las imágenes, por la fama”dijo y agregó: “ Por eso, queridos misioneros, nos invita San Pablo, a ser cristianos y misioneros entusiastas, avivados, con pilas. De nada sirve ser misionero de brazos caídos, que, aunque se levanten temprano, andan por la vida atontados, dormidos, anestesiados. Si no tenemos pilas, si no somos cristianos entusiasmados, si no somos misioneros que le ponemos garra, pasión y alegría, ¿De qué evangelio vamos a hablar?”
Cristianos esperanzados
Luego el arzobispo subrayó: “Cuidado con ser misioneros que lo único que hagan sea describir esas oscuridades, la gente ya las vive, no necesita nuevos diagnósticos. Lo que la gente necesita es cristianos esperanzados que se animen a decir que la noche está pasando y que se está iluminando el día. Seamos cristianos que, a pesar de las dificultades, tienen esperanza, y nuestra mayor esperanza lo dice el Evangelio, vendrá el Señor, vendrá el Hijo del Hombre, Él es la luz del mundo, Él es el que viene a iluminar todas nuestras oscuridades”.
La misión: un tiempo para entregarse
“El tiempo de la misión no es tiempo para tonterías ni para mirarnos el ombligo, es tiempo para entregar toda nuestra vida por los demás y por el Evangelio” alertó y destacó: “No más peleas y envidias. El último consejo de San Pablo y quizá el más importante de todos nos dice `Revístanse del Señor Jesucristo´ revestirnos de Jesús es decir; que tengamos los gestos y las palabras de Jesús que la gente con la que nos encontremos en la misión se encuentren con cristo que nuestras palabras, gestos y miradas sean sean las de Cristo”.
Al concluir, Mons. García Cuerva enfatizó: “Nosotros somos meros servidores instrumentos de la evangelización que seguramente volveremos misionados volveremos llenos de Jesús por las experiencias que tengamos queridos hermanos gracias por su entrega gracias por su compromiso les pido por favor que quizá lean y relean esta segunda lectura de San Pablo a los romanos vale la pena”.