El sábado 20 de junio se celebró la Fiesta Patronal de la parroquia San Ildefonso en el barrio de Palermo con gran alegría. Desde las 19 hs, Mons. García Cuerva presidió la Santa Misa ante la comunidad que se hizo presente con entusiasmo y en comunión fraternal. A la luz del Evangelio el arzobispo comenzó la homilía diferenció diciendo: “El temor no es lo mismo que el miedo”.
Jesús nunca nos abandona
“Qué lindo saber que Jesús, en los momentos de oscuridad de nuestra vida, nos habla. Jesús, en los momentos de oscuridad no se borra, no se queda mudo. Queridos hermanos, hoy lo primero que quería que le pidamos a Jesús es que le podamos poner nombre a nuestros temores” dijo luego Mons. García Cuerva.
También como idea, en su homilía, subrayó: “Creo que el mejor antídoto frente al frente al temor es la confianza. Confiar, confiar en que Dios me habla al oído, confiar en que Dios me habla en los momentos de oscuridad, confiar en que la palabra de Jesús es cierta”.
Tener memoria agradecida para reconocer a Dios
Contemplando el día del padre que se celebró en el país, dijo: “También podemos, frente a los temores, generar el mejor antídoto volviendo a esa imagen, a la imagen del bebé, que cuando el padre lo arroja hacia arriba, no desespera, no se angustia, porque sabe que esos brazos del padre lo van a sostener cuando vaya cayendo. Así es Dios con nosotros, que podamos tener esta misma imagen para confiar en el Señor”.
Para concluir reflexiono: “Frente al temor, podemos hacer memoria agradecida de los momentos en que Dios no nos dejó tirados en los momentos difíciles de la vida. Creo que también, cada uno también en el corazón tiene marcas del paso de Dios y del paso de la Virgen, como la marca en esa pared de la catedral de Toledo, que seguramente hizo a San Ildefonso seguir adelante. Que Dios nos bendiga, que San Ildefonso interceda por nosotros y seamos cristianos valientes, libres, alegres que no tememos porque Dios nos acompaña y no nos deja nunca”.